LA CALLE DE LAS ESFERAS VACIAS: Una Tarde Negra
sábado, 15 de septiembre de 2012
LA CAMISETA AMARILLA II
martes, 11 de septiembre de 2012
LA CAMISETA AMARILLA II
Esta vez el triunfo de la selección Colombia de Fútbol fue tomado de forma sutil casi que con cierto sabor del chicles sin azúcar por los ciudadanos de Cartagena, la heroica. Se podía ver el partido por televisión y en las calles la gente se agolpaba en bares, cafeterías (la tienda Juan Valdez no acepta la chusma viendo el partido y eso que la mayoría de sus clientes son sus propios compatriotas) y la tienda de la esquina abarrotada de hinchas que de pie esperaban al menos un empate. El centro histórico (la semana pasada fue asesinado por sicarios un abogado en el edificio Ganen y un turista había saltado al vacío desde un hostal de 4 pisos) estaba solo y unas pocas camisetas amarillas languidecían con el calor y el sopor indescifrable y descrito con notoriedad en la novela de Gabo “El Amor en los tiempos del cólera”. Por otro lado, estamos los sujetos que no nos podemos movernos de nuestro sitio de trabajo pues es evidente que nuestra ausencia (algo así como quien posee en su cuello y colgando sujeto a una cadena las llaves maestras de la bomba atómica y siempre hay que estar allí por si acaso) es notoria. De esta manera, el partido lo seguimos por algo que está haciendo furor hoy en día “las redes sociales”.
En mi trabajo se sabía de un gol por los gritos de lobo herido salidos de las gargantas desde la calle y por cada gol marcado en las redes se congestionaba con los comentarios y los nombres de Teo, Falcao y YEIMS. La selección de futbol de Colombia ganaba por 3-1 a Chile, uno de los partidos más difíciles de todas las eliminatorias. El viernes anterior en el Metropolitano había destrozado las 18 fechas de invicto al equipo de Tabare y hoy ganaba un partido de forma fenomenal y jugando al futbol en todas sus líneas. La gente estuvo parca en los festejos (aquí me acuerdo de los festejos endiablados del 5-0 contra Argentina), a lo mejor es mejor celebrar un viernes que un martes, ir al trabajo o al estudio con los ojos rojos y rasgados no es conveniente. A lo mejor habrá de acostumbrarse a los triunfos de la mano del técnico argentino Pekerman, a lo mejor la plata no es fácil conseguirla un martes que un viernes, los viernes todos están en plan de relajo, un viernes es mas denotado hacer el amor o tener sexo, las cartas se juegan, los hombres y mujeres juegan a lo que Oscar Wilde llama el mundo de las mascaras y donde cada quien se pone su máscara y dice su verdad.
La casa de Nariño con sus dos pisos superiores iluminados por unas lamparas destellantes estaban sus inquilinos con los ojos puestos en la pantalla de los receptores y en el Monumental en Santiago (que por cierto más parece una cancha del Olaya de Bogotá que un estadio moderno, pero tampoco deseaba eso ya que en la época de Pinochet en el estadio nacional metían a los opositores políticos para desaparecerlos después), las dos plantas en realidad son la fiel muestra de que nada ha cambiado desde 1810. Vladdo, el caricaturista le sumó un piso mas a la casa en la revista Semana, pero cuando el presidente era Uribe; y debido a toda esa andanada de procesos y las intrigas y crímenes y porque además todos daban por sentado una tercer mandato, la imaginación daba para todo , tanto así que el partido verde que en la encuestas era el posible ganador con Mockus a la cabeza en el 2010 cometió la gravedad de sumar a todos sus fans en Facebook y twitter ( y la inmensa mayoría de su seguidores y/o posibles sufragantes eran adolescentes) y ese domingo votaron por el candidato eran unos estranochados izquierdista y uno que otro uribista resentido.
No estaba la selección de futbol en Barranquilla, estaba de parranda en Santiago; haciendo goles, marcando a cada hombre de Chile como si fuera un muñeco de año nuevo, Luego de una bola suelta y perdida por una falta que no existió, Matías Fernández conectaba el primer gol del partido y el Aconcagua rugía en la tierra de Salvador Allende, Gabriela mistral (estudie parte de la primaria en un colegio de nombre así), Pablo Neruda. Terminaba el primer tiempo y la selección esperaba con un jugador mas dejar todo el futbol y los goles para el segundo tiempo. El segundo tiempo es para grabarlo y mandarlo a que se enseñe en cada escuela de futbol donde se guía esta práctica deportiva en este país andino. Un equipo casi perfecto en sus líneas como si lo épico y lo moderno en las piernas musculosas de Teo, Falcao y YEIMS se unieran en todas sus moléculas para despertar con sus goles de epicidad a cada escéptico que nunca daría un peso por este equipo antes de estos dos partidos y más de uno decía que era más fácil conquistar y firmar un acuerdo de paz con las FARC a que la selección de Colombia de fútbol tuviera siquiera un atisbo de posibilidad de clasificar al mundial de Brasil 2014. Ha sucedido todo lo contrario estamos de segundo en estas eliminatorias y la posibilidad de alcanzar la paz de manera coherente. El gol de YEIMS de tiro libre es para soltar lagrimas vivas y el pase de Aldo es para repetirlo en algún partido que yo juegue contra otros resentidos que nunca alcanzamos el profesionalismo en el barrio. El Gol de Falcao es grande, y su pase para que Teo realizara el tercer gol es muestra que es un delantero de elite y que aquí es demostrable que los buenos jugadores si existen y los héroes están mandados a recoger, que se necesitan buenos técnicos y no solo en el equipo de futbol sino en todas partes porque como lo explica Bourdieu es en la parte minúscula de tu trabajo donde se necesita desarrollar todo tu talento. En fin GANÒ Colombia y espero que mañana los fusiles se silencien en las montañas de Colombia.
LA CAMISETA AMARILLA
viernes, 7 de septiembre de 2012
LA CAMISETA AMARILLA
No puedes creer que en
las aceras, parques y calles, la camiseta se venda como pan caliente, que la
gente adquiera (para el orden burgués) su camiseta, la amarilla, no la celeste
la amarilla. La gente deliciosa por todos lados, debajo de sus codos lleva
puesto el suéter de Colombia. Hay que detallar con capacidad analítica como la mandíbula
casi que Al rojo gesticula un delirio y una risa que a todos se les nota que ha
ganado la selección. El champagne se riega por todos los campos, ciudades, ríos,
montañas (de estas montañas de Colombia han venido las más tristes cartas, a lo
Neruda). Corría el minuto dos y ya Falcao ante semejante sol barranquillero le
empujaba el primero de la histórica goleada a Uruguay, el equipo originario de
un país donde se dictaminó legalizar la marihuana, tristemente sin la ayudita
verde se le venía abajo todo el juego planteado a Tabare.
La calle estaba llena
con toda la gente y sus ojos puestos en las pantallas de líquenes de los
almacenes de ropa del centro de la ciudad y se emocionaron con los goles de Teo
y luego de Camilo Zúñiga, ex nacional de Medellín, que dejaron a la gente
boquiabierta, con ganas de mas y espantar el pesimismo, ese mismo que dicen que
los diálogos con la Farc (miren que no digo far como lo pronuncia un ex
dictador del ubérrimo) eran inertes y estaban muertos antes que dieran su mejor
capullo. A lo mejor este triunfo (ojo que nada se ha ganado pues viene Chile)
sirve para una buena borrachera a nombre del Bogotazo y de la cervecería águila
que buena inversión le mete a la selección y le saca como hoy en la noche y buena
parte de la madrugada, le va a sacar a los obreros de Colombia su tajada del
pastel, la mejor tajada por supuesto.
En casa de Nariño dormirá
tranquilos, ya que no importan los magnicidios contra las mujeres en Cartagena,
la heroica, la sin igual y siempre igual, la que atrae a miles de solitarios y
luego se suicidan, a la que por vía wi-fi es gobernada por un alcalde que se
hace o está enfermo de muchos males, la heroica que exhibe a una india desnuda
como estatua y símbolo de una hedionda hidalguía y donde los hombres asesinan a
las mujeres de forma bárbara inhumana y cruel, sin que esto no sea declarado un
magnicidio, por ejemplo aun no se olvida a Angélica del barrio el Socorro, a la
trabajadora sexual llegada de Cúcuta y asesinada sin castigo por sujetos en una
camioneta en el barrio el pozón. Pero hoy como lo manifiesta Fernando Vallejo
el país que se debe acabar que el país que no debe existir, donde se habla una
lengua muerta, donde la cerveza correrá a borbotones, es Colombia (país exportador
de café y productos varios; importa buenos carros y por cada habitante según las
estadísticas se tiene tres celulares).
La casa de Nariño se verá
forzado con toda la seguridad a manifestar desde hoy (y se apoyara en el éxito mediático
de la victoria contundente de la selección)
que los diálogos se harán con todos los muertos y más muertos y más sangre
mientras esta la mesa de diálogos puesta, esa que un ex presidente pide que se
corra el mantel. Porque como un demente so pena de darle túnel del Carpio trina
tuiters en su Galaxi a cada momento, y recuerdo aquí el histórico relato de
Gabriel García Márquez, el Otoño del Patriarca, lo leí de un solo tirón, claro
que como el relato estaba sin coma y lo leí en tres días; uno entiende (al leer)
como estos individuos una vez sacados del poder se dedican a socavar lo medio
bueno que se hace en el país. Mientras sus crímenes y sus socios en el crimen
se escudan en el subrepticio régimen presidencial, es seguro que en el ubérrimo
nunca leyeron este relato de Gabo. En fin llovió sobre lo mojado, la selección ganó
y aun creemos como unos ilusos que iremos a un mundial; en clara contravía de Fernando
VALLEJO
QUE NOS CONDENÒ A LA DESAPARICION de la faz de la tierra; que digo:
tenemos derecho a soñar al menos; que en nuestra ciudad cuando gane la selección
no olvidemos nuestros males y sentir el mal del otro, de otro ser humano, como
una necesidad de solidarizarnos con la tragedia que vivimos como ciudad y como
sociedad.
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