El horror se pasea en la cotidianidad, ya a nadie se le pone la carne de gallina cuando una mujer es vilmente asesinada o maltratada, o las que pueden contar el chiste (horror); el hombre agresor, el justiciero machista una vez asesina a su victima, una vez consumado el horror intenta justificar como aquel relato del imaginario literario ingles Romeo y Julieta su maniático amor frustrado por la venganza, pero en circunstancias totalmente ventajosa; el uso salvaje de la fuerza, su descomunal jerga lingüística de terror en contra de la victima, ademas del uso indiscriminado de su lado masoquista ante la victima para parecer un tipo que nunca le haría daño, pero si lo hace. No obstante, el muy grosero se quita la vida para que el peso de la ley no lo juzgue con todo su rigor. El camino del suicidio le da ejemplos a otros, que deseen hacerlo; y los que seguirán (a futuro) en la brutalidad de forma continuada tienen toda la libertad de hacerlo, pues es una forma tradicional de solucionar este conflicto entre el hombre y (su) mujer. Se cuenta ademas con el silencio casi sepulcral de todos y todas en la ciudad de Cartagena.
En honor a Karen (trabajadora sexual apuñalada en Barranquilla), Liliana, Carmen (estudiante de derecho de la U de C), cecilia, Yelissa, Angelica Gutierrez y otras mujeres de una larga lista de feminicidios ocurridos en esta ciudad en lo que va corrido del 2012..y nada nadie dice nada..las autoridades y..nada silencio total.
la violencia se desata cuando no hay limites y esos limites son educativo y preventivos.
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